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30/5/26

La repatriación armada (8): Juan de Dios Ventura Simó

Pedro Conde Sturla

La carencia de una base logística, de un frente interno como el que habían previsto los organizadores de Cayo Confites y Luperón, contribuyó sin duda al fracaso de los insurrectos, si acaso no hubieran fracasado de cualquier manera ante el despliegue multitudinario de fuerzas, la avalancha de guardias y civiles y el continuo bombardeo. Muy útil hubiera sido, sin embargo, contar con grupos clandestinos de apoyo, campesinos que les sirvieran de guía, que les proveyeran agua y comida y si era posible escondites. En esa carencia influyó quizás la prisa con que se organizó la expedición, al calor del triunfo de la revolución cubana, al calor del triunfalismo. Además, como decía Helmuth von Moltke,: “Ningún plan sobrevive al primer contacto con el enemigo». Por muy juiciosa y meticulosa que sea la preparación, el campo de batalla está repleto de factores imponderables.

La presión se hizo sentir desde el principio.

Pocos días después del desembarco, el desventurado Juan de Dios Ventura se separó de su unidad. Estaba agotado, hambriento, tenía los pies hinchados, estaba en el límite de sus fuerzas, probablemente no estaba ya pensando bien y se entregó a un grupo de campesinos que quizás lo seguían. Cometió el más grave error de su vida: dejarse agarrar vivo. Hasta el mismo Ramfis llegó a decirlo. Dijo que era un hombre de tres pares de cojones. Uno que había desertado, se había unido al enemigo, había regresado y se había dejado coger con vida.

Juan de Dios sería de seguro maltratado por los campesinos, le darían, como era de rigor, una o varias golpizas reglamentarias cuando fue entregado a los guardias. Lo recibirían quizás, como a los demás, a culatazos, al más puro estilo de la guardia de la bestia, que sigue siendo el mismo.

Ese fue sólo el comienzo de su calvario. Lo que hicieron cuando fue transportado a la Base Aérea de San Isidro no tiene nombre. Ramfis Trujillo lo recibió con malsano júbilo y lo sometió a las más bárbaras torturas. Torturas en las que de seguro Ramfis participó personalmente. «Lo torturaron más que a Cristo», dijo su viuda, Yolanda Garrido, y no le faltaba razón:

«Cuenta que el hijo del dictador era tan cruel que calentaba una plancha y se la pasaba por todo el cuerpo y llevaban a sus compañeros de lucha “para que vieran lo que se les hacía a los traidores”, le tiraban la comida en el suelo y otras barbaridades.

»“A Juan de Dios lo tiraron verdaderamente al mar porque ya no servía, ya no era gente, no era una persona, si de verdad lo tiraron al mar, le sacaron todas las uñas, los dientes, no tenía cabellos, se puso pequeñito por las torturas porque cuando se sufre como él, se vuelve un guiñapo, y eso fue lo que tiraron al mar”».(1)

Poco tiempo después de su llegada a San Isidro —y cuando todavía tenía dientes y uñas y podía ponerse de pie y hablar—, apareció Juan de Dios en el canal 4 de La voz dominicana, el único canal y la única emisora de televisión que había en el país. Fue algo estremecedor. En el canal 4 apareció Juan de Dios, macilento y maquillado, con uniforme de Coronel, cosa que quería indicar que lo habían ascendido, y comenzó a leer un documento en el que desmentía su deserción y proclamaba su lealtad al régimen… Quisieron hacer creer que su deserción había un engaño, que había actuado como un agente encubierto… Toda una farsa, una grotesca farsa. Se había montado un sainete, un espectáculo degradante que se repitió al infinito durante varios días.

El comentario de un testigo de la época, encontrado por casualidad en Facebook, recoge el episodio en toda su frescura e inmediatez:

Rafael Castillo Abreu
Como lo expliqué anteriormente: En casa teníamos TV, y ví en Junio 1959, en el Canal 4, a Juan de Dios Ventura Simó (Q.E.P.D.), uniformado y con rango de Coronel leyendo, forzadamente (o contra su voluntad), un manifiesto que lo puso a leer la Dictadura (se le notaba muy nervioso y demacrado) pocos días antes de asesinarlo, simulando “un accidente de aviación”. Ojalá que algún día aparezca ese vídeo. También había dos locutores leyendo el listado de asesinados y apresados en las montañas. Tal vez los trujillistas robaron o eliminaron dichos videos a la partida de los Trujillo en Noviembre 1961».

Pocos días después se anunció gravemente su muerte en un accidente aéreo tan poco creíble como el burdo mamotreto televisivo… El accidente fue fingido, pero su muerte no.

Para peor, algo terrible y desalentador había ocurrido en las montañas. El día 29 de junio, menos de dos semanas después de haber puesto pie en Constanza, Jiménez Moya fue capturado y asesinado. Según se dice, durante un enfrentamiento se separó de su columna, quedó aislado y fue apresado, apaleado y ejecutado en un lugar no bien establecido. Al sobreviviente Delio Gómez le tocaría la tarea de identificar su cadáver en la morgue.

«…su grupo —dice cordero Michel— dejó de constituir amenaza militar alguna; los escasísimos expedicionarios que no murieron en emboscadas o quedaron heridos y rematados por el Ejército al ser encontrados, se rindieron por hambre y cansancio. Prisioneros, algunos fueron fusilados en el aeropuerto de Constanza, y los demás trasladados a la Base Aérea de San Isidro, donde corrieron peor suerte». (2)
La gente del veterano Delio Gómez Ochoa logró mantenerse unida y no sufrió bajas hasta varios días después del desembarco. Trataban obstinadamente de escabullirse y encontrar comida, pero los guardias los seguían de cerca, los campesinos los delataban y los bombas caían cerca. En una ocasión cayeron en un lugar en el que habían estado el día anterior y otras veces sobre los guardias y campesinos que los perseguían.

(Historia criminal del trujillato[181])
Bibliografía
Robert D. Crassweller, «The life and times of a caribbean dictator».
Emilio Cordero Michel, «Las Expediciones de Junio de 1959»,
Notas:
Adalberto de la Rosa, «Viuda del capitán Juan de Dios Ventura Simó “Lo torturaron más que a Cristo”», Fuente: Diario Libre, (https://share.google/AV3OkQoY7pr8cqmet).
Emilio Cordero Michel, «Las Expediciones de Junio de 1959», p.117



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