Pedro Conde Sturla

La mayor parte de los expedicionarios no tuvo, por desgracia, la suerte de morir en combate o de ser fusilada. De los ciento noventa y ocho combatientes originales perecieron cincuenta y ocho en los enfrentamientos, unos treinta y tres fueron heridos y rematados y otros veintinueve capturados y ejecutados en situ. Los demás serían llevados a San Isidro o arrojados a las mazmorras de La 40 y El 9.








